Spam religioso en la vida real
Ya ha pasado mas de una semana desde el último post pero yo no voy a salir con la típica excusa del Blogger, que si no tengo tiempo libre, que tengo una vida en el mundo real, que si el día no alcanza para todas las cosas, etc. . .
Esta vez mi excusa es mas real, pues resulta que por alguna extraña razón no tengo ganas de escribir así de simple, aunque tengo mucho tiempo libre, no es que se me hayan acabado las ideas, el problema es quede cuando quiero empezar a escribir me siento sin ánimos y prefiero hacer otras cosas como jugar, ver anime o dormir, a pesar de que tengo todo lo que voy a escribir nomás no me dan ganas de hacerlo.
Después de mi excusa pasemos al tema de hoy.
Esta vez les platicaré de como el spam no es el único mal en mi vida, les contaré una historia llena de verguenza, tristeza y sufrimiento (para las otras personas desde luego)
Todo empezó, hace mucho, pero mucho tiempo, en realidad fue este lunes, y todo comenzó AAASSSÍÍÍÍÍ.
Me desperté a las 6:00 a.m. para hacer mi rutina de media hora, a las 7:30 ya había terminado, pero aún estaba caliente (por el ejercicio, no mal piensen), así que decidí ir con pantalón de mezclilla y unas sandalias al trabajo para bajar el calor de mi cuerpo.
Al llegar a la avenida ví a una señora entregandole un folleto a otra señora, deduje de inmediato que se trataba de una esas señoras que te leen la biblia mientras esperas transporte podría decirse que es una especie de intermedio.
El caso es que yo nunca les hago caso, pasé de largo y me detuve a 2 metros a esperar transporte la señora se me acerco y me dijo:
Señora Religiosa: Buenos días.
Yo: (agachado mientras reviso mi pie al sentir una piedrita) Buenos días.
Señora Religiosa:Estas yendo al trabajo?
Yo: Así es
SR: Te puedo quitar 1 minuto de tu tiempo mientras esperas tu transporte?
Yo: (claro estoy aburrido y seguro me harás reir un rato, seguro que me entregarás un folleto y me leeras un pasaje de la biblia que nada tiene que ver conmigo) Por supuesto.
SR: Mira, te entrego este folleto (yo pensando: vaya pero que predecible.) espero que lo leas. . . . . Y dime como te llamas?
Yo: Elle, Elle Lawliet (es el nombre que uso cuando no quiero que alguien indeseable me localize en un futuro.)





